Nota del Editor
Saludos, queridos hermanos y hermanas en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Yo espero que las bendiciones de Dios estén sobre vosotros y oro de que ustedes caminen en su amor continuamente.
Los años se van rápidamente y mientras yo medito en la pronta venida de Jesús, estoy sorprendido de la urgencia que se nos aproxima como cristianos de poner nuestras vidas en orden y correctamente alinear nuestras prioridades. Verdaderamente ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando primero creímos.
En la conmemoración de la venida de Cristo y de "nuestra reunión con él," pronto celebraremos nuestra fiesta de la cosecha. En este año vamos a tener unos cultos especiales, el 12 hasta 15 de octubre. Tenemos estudios bíblicos viernes y sábado a las diez de la mañana y por la tarde a las dos. Un almuerzo y una clausura en compañerismo a las doce de la tarde.
Los días jueves, viernes y sábado por la noche, seran llenos de en adoración. Nosotros vamos a bendecir y seremos bendecidos a través de la música, la oración y adoración de cada noche, mientras nos preparamos para la Palabra de Dios. La Fiesta culminará con un culto de adoración adicional el domingo a las diez de la mañana. La palabra de la verdad será explicada por varios predicadores durante el concurso del fin de la semana. Todos están invitados a este glorioso tiempo en el Señor mientras honramos uno de los tiempos de Dios más sagrados del año. Nos dijo Dios que debemos guardar sus fiestas y siempre nos va a bendecir por nuestra obediencia.
Estoy bien entusiasmado sobre la manera en que Dios esta bregando con nosotros, por su palabra y también por las puertas que El nos abre. El tiempo es bien corto y la meta que esta delante de nosotros es grande. Debemos poner en nuestros corazones un resuelto renovado para alcanzar a los perdidos para Cristo y también para animar los salvados para él. La Biblia dice que en los últimos días el reino de los cielos sera como las diez vírgenes que "cabecearon todas y se durmieron" y así es. Los hijos de Dios se dejaron ser acunados a dormir. Muchas iglesias llevan acabo "cultos evangelísticos de avivamiento" para alcanzar a las almas con el Evangelio. Este método de alcance es una característica fundamental del Cristianismo: el esfuerzo para convertir a otros a la única y verdadera fe. Pero el término ‘avivamiento’es usado mejor en el esfuerzo que es urgentemente necesitado hoy día: el excito de aquellos que ya aceptaron a Cristo como su Salvador.
Hoy día es muy difícil distinguir la mayoría de los cristianos con sus homólogos mundanos. Su hablar, sus vestiduras y sus intereses son casi idénticos. Ya es tiempo de despertar y sacudir el polvo de nuestra vestidura (y de nuestras biblias) y separarnos del mundo.
Dios está buscando un pueblo adquirido para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. ¡Vamos a buscar ser ese pueblo! ¡Dios les bendiga a todos!
David M. McNabb
Editor